
Acampamos junto a un rio cerca de un arbol. Prendemos fuego y preparamos té y una suculenta cena. Las vistas son increibles, la calma nos invade y durante un momento no podemos parar de hablar hasta que al fin nos reconciliamos con el silencio.






Cae el sol mientras conversamos alrededor del fuego y tomando mate. Un día relindo.

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