Esta ciudad andina de gran altura (3326msnm) ostenta varios títulos de honor; en su día fue la capital del Imperio Inca, pero ahora es la capital arqueológica de las Américas y la ciudad del continente que más tiempo lleva habitada, además es la puerta para visitar Machupichu.
Los impresionantes muros construidos por los Incas bordean las estrechas y empinadas calles adoquinadas y forman los cimientos de las construcciones modernas. Las plazas se llenan de descendientes incas que hablan quechua y los tesoros ancestrales se encuentran bajo llave en las mansiones e iglesias.
Para llegar a Cuzco desde Chivay no fue del todo fácil. Agarramos un bus que nos dejó en un cruce bastante inhóspito y con bastante frio. Después de esperar un rato agarramos otro que iba a Juliaca, donde tuvimos que esperar cerca de 6 horas para por fin tomar otro bus de 8 horas a Cuzco. En la terminal nos aburrimos como tontos y apareció en nuestras vidas un grito que luego nos acompañaría durante largo tiempo “Arequipa,Arequipa,Arequipa!!!!!! Cada 30 segundos algún vendedor de tickets empezaba a gritarlo y de ahí saltaban 3 o 4 mas gritando lo mismo. Llego a ser cansino e incluso molesto tras 6 horas.
Por fin llegamos a Cuzco, son las 6 de la mañana, salimos de la terminal y de repente nos acosan taxistas, gente ofreciendo hospedaje y …..”tranquilo amigo, con calma que nos acabamos de depertar” le dijo Luis a uno de ellos. Nos desmarcamos para tomar aire y allí se acerca un hombrecillo con mejores modales que nos convence para ir a su hostel (15 soles, desayuno, matrimonial con baño, wi-fi y nos paga el taxi).
Nos acomodamos y salimos a dar una vuelta por Cuzco. Es muy bonita, su plaza de armas nos impresiona, llena de gente paseando al sol, miles de lugareños ofreciendo tours, comida y artesanías. Hemos quedado a las 7 con Javi, un chico peruano que conocimos por el couchsurfing. Tomaremos un café con el ya que no nos puede hospedar.
La charla es entretenida y rápidamente se encariña con nosotros. Le animamos a que nos acompañe al día siguiente a una excursión y acepta encantado.
El día amanece nublado y salimos hacia Chinchero, un pueblito en medio del Valle Sagrado. Coincidimos con un mercado de artesanía muy grande y bonito pero pronto empieza a llover y nos refugiamos en una pisqueria a almorzar. Allí pasaríamos el resto de la tarde conversando y tocando la guitarra.
Nos fuimos al hostel a descansar y quedamos con Javi para cenar y despedirnos, mañana empieza nuestra aproximación al Machupichu, y apareció con una chica alemana que había conocido en la plaza media hora antes. Ella venia viajando desde Ecuador. Nos dio consejos sobre el país, cenamos, compramos tabaco y nos fuimos a dormir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario